Chapuzón medieval
El día de hoy ha sido espectacular.
Apuntaban bajas temperaturas. Cuando los británicos nos dicen que nos abriguemos porque «puede hacer frío» estando ya a 9 grados, uno puede esperarlo todo. Nos engañaron con una entrada de sol reluciente y nuestro día dominguero casi nos deja mirando para poniente con el pelo escarchado de principio a fin. Viento y frío nos acompañarían en nuestro paseo por toda la fortaleza de Enrique II en Dover. No nos dió tregua.
Solo nosotros y algunas familias británicas en esta joya arquitectónica. Recorrimos las estancias del palacio-fortaleza, disfrutamos de una visita teatralizada donde la familia real nos hizo partícipes de sus entresijos familiares con un guión dramático de primera. La visita finalizó con una incursión a los túneles subterráneos utilizados en la IIGM como sede militar y hospital. En ese punto de la visita, pudimos entrar en calor. Bajo tierra.
BRUTAL.
Y mientras tanto, los Tesoros integrándose en el mini grupo del circuito de la visita, donde había una japonesa, un chino, dos polacos y dos alemanes. Un abanico internacional divino, con una María dicharachera, una Bertita que ha revolucionado a las alemanas- L´Oreal por su larga melena morena caracolada, y un Huguito sapiencín con sed por la historia y las aventuras de la época.
Maravilloso.
Capeamos el clima como pudimos y tuvimos la suficiente flexibilidad como para sustituir el paseo planeado en los acantilados, por un War Memorial donde más que pasear por el monumento a los caídos y su pradera adyacente, lo emplearon para tirarse por las pequeñas colinas haciendo la croqueta. La mejor manera de entrar en calor. Tanta historia, tanta historia. ¡Ya esta bien!
Llegados a campus, un par de horas para el free time, tour por las habitaciones, engullir una cena sabrosa a dos carrillos y relajarnos antes de dormir.
Mañana el toque de corneta apunta a una jornada académica donde vamos a darlo todo. Los Tesoros duermen a pierna suelta. Parece que lleven un trimestre en territorio británico. Cómo está servidora disfrutándolos.
Felices sueños desde Folkestone. Sobre todo, felices.













Deja tu comentario