24 horas, como una eternidad
Lo que son las cosas. Un breve paréntesis de ausencia, y unas ganas locas de volver a verlos.
Compartir esta experiencia con los Tesoros, sus progresos, el establecimiento a veces de límites, la escucha activa ante las dificultades que presentan, observar cómo salen a cada instante de su área de confort…saber que estamos ahí para ellos…lo sienten ellos y lo disfrutamos nosotros.
Tanto es así, que el regreso a BEDES casi lo hacemos corriendo.
Mientras lo daban todo en el mini golf de Brighton y su centro comercial, servidora regresaba de Earlscliffe con tiempo de sobra para recibirlos a su llegada al campus.
Fueron desfilando. Algunos con sus primeras compritas y todos entusiasmados de la jornada. Aprovechando el trayecto al comedor, los momentos después de la cena y el cierre del día en las residencias, para robarles conversaciones y el sabor de su experiencia del día.
Qué diferentes son cada uno de ellos. Cuánto aportan de manera individual al conjunto.
Y resulta que ya estamos a mitad del ecuador de semana. Acopladísimos, ilusionados y exprimiendo el tiempo.
Y en breve…campeones del mundial de fútbol. Porque eso también ocurrirá y lo celebraremos.
Felices sueños desde territorio británico. Viento en popa a toda vela.

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